Japón es un país turísitico; eso es un hecho innegable. Pero no solo hay mucho turismo externo, sino también interno. Los japoneses viajan mucho por su país, y es que en él hay muchos lugares que merecen ser visitados, más allá de las ciudades más frecuentadas por los extranjeros, como pueden ser Tokio, Kyoto o Hiroshima.

En esta entrada, os queremos presentar uno de esos lugares que no suelen estar incluidos en el recorrido de una persona que visita Japón durante sus limitadas vacaciones, la península de Izu. Nosotros estamos viajando por todo Japón en bicicleta y pasamos por este sitio. Creemos que es un destino diferente y nos sorprendió mucho. Esperamos que os guste a vosotros también 🙂

Si queréis conocer más sobre esta aventura, no os perdáis todos los vídeos de nuestra serie «Saboreando Japón» en nuestro canal de YouTube.

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La península de Izu: una joya natural

El lugar del que os queremos hablar es la península de Izu. Se sitúa en la prefectura de Shizuoka, a los pies del monte Fuji. Está bastamte cerca de Tokio, y es que si cogéis el shinkansen, el tren bala, en 35 minutos os podéis plantar en esta península, siendo las estaciones más frecuentadas son Atami y Mishima.

Cuando una persona viaja a Japón por primera vez, suele centrarse en conocer su cultura, tanto la tradicional como la moderna, e incluyendo, por supuesto, la gastronomía. Está claro que la cultura japonesa tiene muchísimos aspectos interesantes, pero no hay que olvidar que este país es mucho más que su cultura. Tiene un enorme patrimonio natural además del monte Fuji, el sakura en primavera y el momiji en otoño.

De hecho, la península de Izu es pura naturaleza, y ofrece atracciones para todos los gustos. Toda su superficie está llena de montañas y volcanes para los amantes del senderismo. Por otro lado, toda la costa que la rodea es preciosa, y el agua es tan azul y cristalina que es difícil creer que está tan cerca de una de las mayores ciudades de mundo. Por ello, se practica mucho submarinismo y snorkeling, y otros deportes acuáticos, como el surf.

Aquí os podríamos plantear la repetidísima pregunta: ¿playa o montaña?, pero no es necesario porque la península de Izu tiene las dos cosas. ¿Para qué elegir pudiendo tenerlo todo? 😛

Y si os gusta el cicloturismo como a nosotros, podéis elegir entre bordear la costa (nosotros elegimos esta ruta) o meteros por las montañas del interior. Las dos opciones ofrecen paisajes muy bonitos, pero ojo, que también hay muchas cuestas que os harán sudar 😉

Otro gran interés de la pnínisula de Izu son sus onsen. Al ser una zona volcánica, hay muchas fuentes termales y en cualquier pueblo podéis encontrar baños públicos. A nosotros nos encanta terminar el día de esta manera, y más después de una jornada de pedaleo; podéis notar cómo todos los músculos de vuestro cuerpo se relajan, y con ellos la mente.

Cómo moverte en Izu

Existen varios medios de transporte para desplazaros por la península de Izu, que los vamos a resumir brevemente:

  • Tren: Hay una línea de tren, Izukyu, que recorre la costa este de la península, ofreciendo bonitas vistas desde sus ventanas. Viajar en tren es siempre agradable; lo malo es que no se puede llegar al centro y el oeste de la península. Así que lo mejor es combinarlo con otros medios 😉
  • Autobús: El autobús cubre una mayor parte de la península, así que en ese sentido puede ser más completo que el tren. Sin embargo, se dividen en diferentes zonas y líneas, así que seguramente necesitaréis combinar varias de ellas y esto puede ser bastante lioso. Además, es más lento que el tren o el coche, pero ¡para gustos los colores!

  • Coche: Para los que queráis moveros por la península con una mayor libertad, alquilar un coche puede ser una muy buena opción. Así, podéis coger un solo alojamiento como campo base y moveros desde allí a diferentes zonas cada día.
  • Bicicleta: Aun siendo conscientes de que este medio de transporte no es para todo el mundo, no podemos dejar de recomendarlo para todo aquel que quiera hacer un turismo más activo. Igual que con el coche, en bicicleta podéis ir a cualquier punto de la península a vuestro ritmo, y parándoos en cada rincón que os llame la atención. Es cómo nosotros nos desplazamos por Izu y ¡nos gustó muchísimo! 😀

Qué comer en Izu

En cuanto a la gastronomía, está claro que lo que más destaca en Izu son los productos del mar. ¡Pero no os quedéis solo en el pescado crudo! Aunque el sushi y el sashimi sean lo más famosode la cultura gasronómica japonesa, hay muchos otros platos hechos con pescado. «Nitsuke» es una especie de guiso de pescado marinado, y «himono» es un pescado que se ha desecado previamente para su mayor conservación y cocinado posteriormente. Merece la pena probarlos 😉

Otro producto típico de esta zona es el wasabi. Quizás la mayoría de vosotros no lo hayáis visto más que en el sushi, pero aquí podéis encontrar muchos platos donde el wasabi pasa a ser de un actor secundario al protagonista. ¿Os atrevéis a probar alguno?

Alojamiento en Izu

Como ya hemos comentado, nuestro medio de transporte en la península de Izu fue la bicicleta, y la mayoría de los días acampamos con nuestra tienda de campaña. Pero sí que hubo un día que nos alojamos en un hostal, y la verdad es que ¡nos encantó! Así que os lo vamos a recomendar aquí 😀

El hostal se llama «K’s House Ito Onsen», y se encuenta en la ciuad de Ito, en la costa este de la península. El edificio era una antigua casa tradicional japonesa, que la reformaron para crear este alojamiento. Sin exagerar, nos quedamos boquiabiertos al ver el hostal por dentro. Además de tener todos los servicios que necesita un huésped (cocina, onsen, salas de estar, lavadora y secadora, habitaciones y baños limpios…), era precioso. Era una mezcla perfecta del estilo tradicional japonés y el minimalismo moderno. Estamos convencidos de que os va a gustar 🙂

El precio de este alojamiento fue de 37 euros por noche, los dos, en Booking.com. Era la opción más asequible de todas las que el hostal ofrecía, siendo una habitación compartida de 6 personas (3 futones dobles). Pero el día que nosotros fuimos no había ningún cliente más en la habitación, así que fue como tener una habitación privada. Además de esto, había que pagar un impuesto propio de la ciudad por las aguas termales, que fueron 300 yenes (2 euros y pico) entre los dos. Y es que el hostal tenía un onsen privado para sus clientes, del que podéis disfrutar las veces que queráis durante vuestra estancia 😉

Toda la información sobre las demás habitaciones y precios, así como sobre los demás hostales que tienen en otras ciudades de Japón, la podéis encontrar en su página web.

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Hasta aquí esta entrada sobre la península de Izu. Esperamos que os haya sido de utilidad para descubrir lugares diferentes  de Japón, y que os animéis a visitarla algún día 😀 

Si os gusta este tipo de entradas, no dudéis en dejarnos un comentario para que sigamos esribiendo sobre más y más sitios que este país esconde 😉 Y si queréis más información alternativa sobre Japón, no dudes en consultar nuestra página web.