De nuevo el Cutreventura Team vuelve al monte para realizar reclutamiento, iniciación y multiaventura!!!!

Días perdidos: Escalada en Morata

Íñigo y yo nos escapamos a Morata, metiéndonos en vías de mayor grado que el nuestro, empalmando largos, descubriendo vías insólitas y bonitas, y para todo ello, el día se viste de gala, sacando sus mejores y más calientes rayos para iluminarnos y calentarnos ante dichas hazañas.


Esto es cierto, porque a los alicates que teníamos justo al lado, yo creo que les hacía un día de perros, jajaja, no paraban de tirarnos piedras a la cabeza, de quejarse, de montar reuniones precarias, … en fín, alicates de la muerte.

Miércoles: Punta Pacino


Madrugo desde Zaragoza, para coger el autobús hacia Huesca, donde he quedado con nuestras futuras cutreventureras, Ana Mari e Inés (Tokoda). Seguimos el camino para recoger en el Camping a la pareja de moda, Guindo y Vanesita.
Una vez formado el equipo, nos pretamos las botas, y…. al Cutremóvil!!

Justo antes de empezar con la excursión, nos damos cuenta que ninguna lleva chubasquero, ni cantimplora, ni navaja,… bueeeeno, no pasa nada, es su primera excursión, Guindo que está mu fuerte, te se echa la garrafa de 5 litros a la mochila, y «p’arriba»



Decidimos coger el camino más corto, para comprobar como andan nuestras chicas, y si eso, volver haciendo la circular.


Tras un par de resbalones por el hielo, nos damos cuenta de que somos muy buenos, y pasamos a un grupete de chavales (deducimos que no muy montañeros, porque una de sus frase fue: «jolín, está todo petao de nieve» XD) que se quejan un poco por el humo de tierra que levantamos a nuestro paso, igual de rápido que los bólidos.

Llegamos al colladete y atacamos la cima casi corriendo, embriagados por la emoción, cuando de repente, zas! Resulta que la cima está un poco más hacia delante, no pasa nada, porque estamos petaos (de fuertes, no de cansados) y en 5 minutos alcanzamos cima.

Nos refugiamos un poco del aire que sopla en la cima, y sacamos el jamón, el queso, y sobre todo, un pedazo de pan de miel y nueces que está Cojonudo (porque lo he hecho yo). Nuestros amigos los medio-montañerillos se quedan en la cima, aguantando las ráfagas de viento, que no matan, pero atormentan un rato.


Bien comidos y satisfechos, emprendemos la vuelta, por el camino más largo, aunque con una buena conversación y una mejor compañía, se hace más corto incluso que el otro camino, y sin ningún problema llegamos hasta los coches, pasamos por el mirador de Hoz para hacernos una fotico bien chula, y nuestros caminos se dividen. Tokoda y Ana Mari se piran para casa, y Guindo, Vanesita y yo, nos vamos a patinar sobre hielo.

Jueves: Salto de snow/ski frustrado, escalada en Piedras rojas



Seguimos de estreno señores, Vanesita, que esta a tope el fin de semana, se decide a probar la escalada, junto con Alfonso (fonsito), que solo había probado en rocódromo, y Carlos, (fons) que vuelve a la escalada después de no se cuantos años.
Nos bajamos a piedras rojas, por su proximidad a la estación de Astún y porque pega el sol todo el día, y hacía un día… fresquete.


Ventura se vuelve loco para abrir las vías, se arma con las chapas y algo de valor, y tira para arriba, abriendo la vía sin ningún tipo de problema, «chin! 😉 V Presume de Ventu»
Seguidos van todos, Fonsito, se queda enamorado al instante de la escalada en roca, Vanesita, a echarle narices, y por supuesto que llega hasta arriba, quejándose un poquito, pero con mucha facilidad, y fons, quejándose sin parar y como si diera un paseo con su sobrinico.


En cuanto se va el sol, nos bajamos echando chispas hacia Villanúa, a ver si pillamo algo de sol en peñacaida y les abro, la famosa vía «por mis cojones». Fonsito, que está muy fuerte, la sube de segundo sin problema, y Ventura, que es un cabezota, con el paso casi acabado, se pone a bailar claquét en medio del paso, y se cae para abajo, aiiiiiiinsssss!!! mira que te lo tengo dicho.


En cuanto se marcha el sol, nos bajamos cada uno a su casita, contentos y satisfechos (unos más que otros)








Viernes: A escalar de verdad en Loarre



Después de la intentona de Guindo para no ir a escalar, aun habiendo quedado con Íñigo, conseguimos recoger toda la ropa, limpiar la cabaña, y tirar para loarre, donde nos espera Iñi, cogemos todos los utensilios de escalada, y para arriba.


Ventura se raja al abrir un V y se baja, dejando que Guindo, sudando un poquito, abra la vía, después Ventura, pretándole un poco, consigue llegar has arriba. Es el turno de Vanesita, que se pone a escalar, pretándole, pretándole, llega hasta quedarse a 5 metros del final de la vía, y cuando la ve desde abajo, se le quedan unos ojos diciendo (mierda, solo quedaban 5 metros!) jajaja.
Iñigo, en su línea de escalada segura, realiza un 6a y un 6b y nos da un gran susto, con un vuelo de 4 metros, que ningunos nos esperábamos (ni el mismo) pero sin llegar a nada más.

El resto, seguimos en nuestra línea de escalada, osea, pesima, jajajaja


Nos vemos la semana que viene en otra aventura del cutreventura!!!!!!

11 de diciembre de 2011